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Algunas ideas sobre el adiestramiento emocional

Lo que he denominado como adiestramiento emocional -y que iré desarrollando en varios artículos- deja como resultado un variado espectro de respuestas, reacciones y grados de expresión y manifestaciones de la vida afectiva. Estos pueden ir desde simples incapacidades a: -manifestar enojos, -molestias, disensos, -necesidades, -estados de vulnerabilidad y/o dependencia (constructiva), entre muchos otros -hasta distorsiones severas de la identidad.

Caso 1 (hipotético):

Para empezar a desarrollar el concepto quisiera plantear hipotéticamente con un ejemplo extremo. Reitero que SE TRATA DE UNA HIPOTESIS QUE PODRIA NO AJUSTARSE A LA REALIDAD. El ejemplo -difundido en los medios- es tomado sólo para generar un espacio de entendimiento en común con el lector.

En el día de ayer, fue publicado en los medios la noticia del caso del chico que "nació hombre y es mujer". Me interesa que por favor vean la nota y foto publicadas en: http://www.lanacion.com.ar/informaciongeneral/nota.asp?nota_id=744473

El caso, atendido por profesionales tanto de la Salud Mental como del derecho y la jurisprudencia provincial sigue su curso, y no es intención de este artículo opinar sobre el caso en particular -ya que no lo conozco- ni sobre lo que los profesionales que están a cargo del mismo realizan. Sino que lo considero útil para proponer mis hipótesis respecto del tema que nos convoca: el adiestramiento emocional. Para graficar así lo que sustento desde lo teórico y poder ayudar de esta manera a quienes puedan estar en situaciones padecimiento emocional. Para generar preguntas al respecto. Para sugerir una instancia de pensamiento alternativa a quienes se sientan trabados, inhibidos en la manifestación de su vida emocional.

Hay un supuesto de base sobre la cual armo el presente desarrollo: que el deseo de cambio de identidad sexual por parte del chico no obedece a determinaciones biológicas sino que sería respuesta a un caso extremo de "adiestramiento emocional". Si fuera este el caso, la gravedad del mismo entrenamiento habría logrado una de las máximas expresiones patológicas de identidad: el deseo de transformar la identidad sexual.

Para el análisis me baso en dicho supuesto y la foto mencionada, que es sólo un reflejo, de un sólo instante. Utilizo la foto ya que congela una determinada gestualidad: una de las formas más contundentes de enseñar. La gestualidad es una especie de "punta de iceberg" que permite vislumbrar contenidos afectivos, emocionales, idiosincrásicos que subyacen a la misma. Una mirada de la gestualidad de la foto que pueden ver en el link señalado podría pensarse de la siguiente manera:

- Vemos una pareja. En el medio de ellos está el hijo.

- Hay un hijo adolescente llevado del brazo por su madre.

- Hay un padre caminando al lado, más alejado.

Preguntas basadas en el supuesto/foto:

¿Qué representa a la estabilidad psicológica de la madre este hijo?, ¿qué características tiene que tener este hijo para sustentar una determinada estabilidad psicológica materna?, ¿qué representaría para la estabilidad psicológica de la madre tener a un hijo con una identidad propia y no como la esperada por la madre?, ¿la relación de pareja necesita un hijo en el medio?, ¿qué pasa con la madre y lo masculino?, ¿podría pensare -al mejor estilo de la película "Como agua para chocolate"- que el matrimonio necesita a un hijo interfiriendo la escena conyugal con un hecho estigmatizante?, ¿qué pasa con un padre que no pudiera psicológica, emocional y profesionalmente "sostener" a un varón de su progenie y que se desarrolle en tanto hombre igual que él?, ¿cuáles serían las necesidades de estos padres hacia un hijo en particular?, ¿podría pensarse que los cimientos del icberg de este sistema conyugal que surge -sin ser sumatoria- de las psicologías de cada uno de sus integrantes está conformado por la necesidad de tener un hijo (¿el más grande, el del medio, el más chico, el hijo varón, la hija mujer?) que responda a determinadas necesidades de identidad de la pareja parental?, las preguntas son interminables, invito a ustedes a hacer las suyas.

¿Qué quiero decir con esto?:

Que podría pensarse que la identidad de género de este chico podría estar satisfaciendo ciertas necesidades paternas. Esta hipótesis no niega que el caso -en la realidad- podría ser tal cual está presentado y abordado actualmente. Tampoco invalida la posibilidad de la determinación genética de la necesidad de cambio de sexo por parte del chico. De la misma manera que todo crimen deja un vestigio, la gestualidad congelada de la foto en cuestión abrió en mi el beneficio de la duda. Y lo que esta duda, estas preguntas conllevan: la hipótesis de lo que sería -de acuerdo a mi criterio- el caso como resultado de un extremo de adiestramiento emocional.

El proceso de "adiestramiento/entrenamiento emocional" se desarrolla a lo largo de todo el crecimiento, y funciona a modo de goteo permanente, persistente e implacable a lo largo de todo el crecimiento del chico. Pero el mismo va gestándose -paradójicamente- antes de la gestación. Se trata de un proceso que se sustenta en diferentes tipos de estrategias, tácticas y recursos que emplea en conjunto la pareja parental, las cuales no son necesariamente concientes, conocidas o planificadas por ellos, sino que muchas veces son empleadas metódicamente en su TOTAL Y ABSOLUTO DESCONOCIMIENTO.

El abanico de resultados de este mecanismo es extremadamente amplio y variado tanto en sus formas de manifestación como en los niveles de gravedad. El caso hipotetizado respondería a los de mayor daño psicológico. Dentro de otros niveles de gravedad se encuentran los cuadros psicóticos, sin dejar de señalar que muchos de ellos nada tienen que ver con lo relacional, sino con lo neuronal. Y haciendo la salvedad, casi obvia, que este artículo excede grandemente cualquier pretensión de plantear etiopatogenia.

Debido a que los casos determinados predominantemente por disfunciones neuronales no serían pasibles de tratamiento Psicológico, sino psiquiátrico o Neurológico sólo voy a detenerme en los que son pasibles de tratamiento psicoterapéutico, y eventualmente en la combinación de estos y tratamiento psiquiátrico/psicofarmacológico como complemento de reversión sintomatológica.

Entre los resultados del fenómeno que menor daño psíquico-afectivo conllevan, se encuentran distintas formas por las que la persona no conoce su mundo emocional, está desligada del mismo, no lo reconoce, no puede expresarlo, ni manifestarlo. Muchas veces no sabe que puede expresar, ni qué expresar. Otras veces no se sabe qué siente, qué se quiere, qué se necesita, qué se desea, qué duele, qué lastima, qué daña, qué molesta, cómo se quieren las cosas, de qué manera, qué gusta, qué no, cómo, qué temores se tienen, por qué ciertas ansiedades, qué enmascaran.

Caso 2:

El adiestramiento emocional puede revestir una amplísima variedad de conductas, vamos a desarrollar aquí sólo dos de ellas:

1- distintos niveles de comunicación

2- distintos niveles de comportamientos

Ejemplo de esto:

Se trata del caso de un paciente cuya familia es del tipo de la familia denominada con "cerco de goma". Son familias que pueden revestir un tipo de funcionamiento que -en muchos casos- se asemeja a los comportamientos mafiosos, donde se configura una especie de "getho" intramuros con reglas muy fijas de "intramuros y extramuros", con niveles de coerción, coacción, amenazas, coaliciones, secretos a voces, ocultamientos, manipulaciones y castigos feroces, pueden llegar a la muerte de un hijo en los casos más extremos, hasta una forma de muerte: la "muerte psíquica" o enajenación mental o la "agonía" de la personalidad a través de variada sintomatología.

En la familia del caso que comparto está "prohibido" salir del seno familiar y realizar sus hijos su propia vida, tanto sea a nivel afectivo como profesional. El paciente en cuestión, logra salir del "masivo mandato familiar" de quedar a expensas de las necesidades parentales por lo que es expulsado del sistema.Un día me comenta que se había encontrado con uno de sus hermanos, de 20 años -el único con quien sigue teniendo relación- y mantienen el siguiente diálogo:

Hermano del paciente -(quien luego de 2 meses, se "dignó" a verlo)- ah... te llegó una carta que se necesitaba que la firmáramos para recibirla, mamá me preguntó si yo te iba a ver para dártela, le dije que no sabía.
Paciente - ¿de qué era?
Hermano del paciente - no sé... ni idea... creo que era de xxxx, como no la firmamos se la llevaron.

Devolvieron la carta que venía a nombre del paciente, la que no podía llegar a él de ninguna otra forma, evidentemente.

En esta comunicación se "adiestra emocionalmente" a muchas cosas:

- se transmite al hijo de 20 años, quien está en las puertas de iniciar su vida con independencia de las "esperas" de los padres, lo que puede pasar si alguien se abre, si se independiza de la familia: deja de existir, no tiene más pertenencia, no tiene un lugar en la afectividad de esa madre para ningún tipo de asunto, no ya para responder en tanto madre, sino para dar respuestas a necesidades de cualquier tipo que pueda tener lugar.

- se "insta" tácitamente al hijo a no tener relación con quien hizo de su vida otra cosa respecto de la idiosincrasia familiar.

- la comunicación es paradójica: al mismo tiempo que la madre pregunta a su hijo de 20 años si va a ver a su otro hijo le está transmitiendo:

- no lo veas, al poner en duda si va a hacerlo: es decir, en lugar de afirmar cuando veas a tu hermano entregale por favor esta carta, pone en dudas el encuentro haciendo aparecer la comunicación como si esto no fuera transmitido.

- le enseña lo que pasa si se realiza el propio proyecto: para mí, como tu mamá no exisitís más, en mí no tienes más lugar, ni siquiera para que pueda hacer algo mínimo que puedas necesitar

Se trata de un hecho siniestro, de los que comunican mucho más allá de lo que se pueda enunciar. Y estos hechos son infinitos, pasaron siempre, y además son plásticos: se adaptan a cada momento y necesidad del hijo.

Los resultados de "adiestramientos" como el expuesto recién son muy variados, los receptores del mismo (tanto mi paciente como su hermano) se ven así sometidos a un determinado proceso de aprendizaje emocional: qué valor se tiene, qué significan para su propia madre... Estos aprendizajes luego "condimentan" la vida emocional de quien los padece, y se aprende así determinadas formas de empezar a esconder, arrinconar el sí mismo, en gamas diferentes que van desde la inhibición de la expresión, de la vida emocional hasta la sintomatología más severa.

En esta familia, sólo el paciente pudo salir del sistema y realizarse afectiva y profesionalmente. El resto de los hijos padece sintomatología grave. Uno de los hermanos padece distintos tipos de perversiones que incluyeron incesto, otro alcoholismo, otro presenta un cuadro de psicosis maníaco-depresiva, el más pequeño está en los albores de su desarrollo psico-afectivo. Ninguno de estos hermanos pudo desarrollar una vida profesional y afectiva fuera de la "jaula" familiar, tal como fue dibujada en su momento por mi paciente, y es al más pequeño a quien están adiestrando.

Este último caso me resulta pertinente para relacionar con las hipótesis del caso tomado de los medios. Conociendo estos "adiestramientos" es que invito a pensar al lector que detecte si padece en sí disfunciones para manifestar(-se) su propia vida emocional. En caso de ser ésta dificultosa algo de esto se podría rastrear en su historia. Sólo conociendo esto es que esa vida emocional se puede transformar. Es la forma de desandar distintas formas de "adiestramiento emocional."

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