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Introducción:
El
presente trabajo sobre sexualidad es una versión corregida de la Tesis de
Licenciatura en Antropología,
Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Las temáticas
que se desarrollan en el mismo son:
El
presente trabajo sobre sexualidad es una versión corregida de la Tesis de
Licenciatura en Antropología,
Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Las temáticas
que se desarrollan en el mismo son:
-Capítulo
1: Trabajo de campo
-Capítulo
2: Masturbación
-Capítulo
3: Inicación sexual
-Capítulo
4: Las Transas (Parte 1 y Parte
2)
-Capítulo
5: Sexualidad
-Capítulo
6: Aprendizaje sexual
-Capítulo
7: Medios y sexualidad
-Capítulo
8: Escuela y sexualidad
-Capítulo
9: Grupo de pares y sexualidad
-Capítulo
10: La disco
-Capítulo
11: Comunicación y sexualidad
-Capítulo
12: Lluvia de preguntas
-Capítulo
13: Qué consideran problemático
-Capítulo
14: Reelaboraciones y tranformaciones
-Conclusiones
Cómo
entendemos a la sexualidad:
Entendemos que la
sexualidad es resultado de la interpenetración dialéctica individuo-sociedad:
en lo individual se expresa en estilos, prácticas y modalidades que filtran
características de lo socio-histórico-cultural.
El sujeto desarrolla
su sexualidad internalizando en primera instancia lo que vivencia en el seno
familiar. La familia metaboliza y luego transmite -con sus particularidades-
valores del todo social. En el proceso de socialización del sujeto otras
instituciones intervienen en la formación de la sexualidad.
La
vida sexual es una variable determinante de los niveles de calidad y plenitud de
vida de los seres humanos, tanto a nivel individual como relacional. Se trata de
una actividad central de la personalidad humana.
La
entendemos como actividad erótico-afectiva:
tiene como soporte biológico a la reproducción, pero la sexualidad humana es
superada como instancia procreadora por la aparición de la díada deseo-goce.
La
sexualidad es la “raíz de la relación de pareja”.
Se despliega y alcanza su máxima expresión en el encuentro con otro. Encuentro
en el que se ponen en juego los niveles más altos de goce, placer, entrega,
confianza e intimidad conjunta.
Es
una estructura de la vida de los "seres humanos que comienza antes del
nacimiento"
y se desarrolla hasta el momento de la muerte. A partir de la adolescencia, y
concretamente en la adultez, la vida sexual se completa en la interacción con
otro. Se expresa en modalidades eróticas conjuntas de deseo-goce, producto de
las pulsiones, deseos y goces de cada uno de los implicados en la interacción
sexual.
Es
una actividad altamente movilizante: tiene que ver con fibras íntimas de la
personalidad. Fibras íntimas que son estremecidas por otro. Y con otro.
Mediante la cual se estremecen las fibras de otro con uno, expresándose cuando
los aspectos racionales han descendido, o están ausentes.
Por
la sexualidad se es eslabón partícipe de la reproducción de la especie. Hay
aparatos y órganos especializados en el desarrollo y funcionamiento sexual.
Pero una sexualidad “humana” es una función resultado de lo biológico, lo
psicológico y lo socio-histórico-cultural.
El
punto de partida teórico:
Tomamos
como punto de partida los siguientes planteos de Foucault:
-de
la sexualidad “se habla permanenteme callándola
-"lo
propio de las sociedades modernas no es que hayan obligado al sexo a permanecer
en la sombra, sino que ellas se hayan destinado a hablar del sexo siempre, haciéndolo
valer, poniéndolo de relieve como el
secreto".
"El"
secreto
ha generado diferentes tipos de represiones y condicionamientos a la sexualidad,
cuando la sexualidad, como actividad constitutiva central del desarrollo humano
debería ser de cada uno, y lo más alejada posible de cualquier tipo de
represiones, secretos y ocultamientos. Intentar mantener a la sexualidad en
secreto tiene precisamente ese poder, y allí radica su fortaleza.
La propuesta:
Vivir la
sexualidad como actividad en la que sólo uno mismo puede poseer los
conocimientos de los deseos, goces y placeres propios.
Empezar a tomar a
la sexualidad como actividad propia que posibilita una integración cada vez más
profunda de la personalidad.
Vivenciar la
sexualidad en forma coherente a como se desea en modalidades de relacionamiento,
de acercamiento, de búsqueda y resolución del placer sexual requiere de un
complejo proceso de elaboración que implica por lo menos:
•
Empezar a discriminar en la vida sexual propia prácticas que se
sostienen porque responden a lo impuesto de aquellas que no. En este punto las
contradicciones que aparecen en hombres y mujeres suelen ser resultado de
cuestiones de género. Revisten gran
riqueza para ser exploradas, repensadas, relativizadas y pensadas como tal: como
la repetición -las mayor parte de las veces estereotipada- de relacionamientos
que responden a roles según el género.
• Registrar y luego transformar modalidades
comunicacionales que abarcan un espectro que se definen como paralizantes,
paradojales, descalificantes, autoritarias, arbitrarias. La transformación
implica resolver estas modalidades, tanto por reaprender a relacionarse (o no)
con quienes mantienen estas modalidades comunicacionales en forma sistemática;
así mismo invitan a la superación de las mismas en caso de ser propias. Para
ello encontrarán en este trabajo algunos recursos para poder identificarlas.
•
Comenzar a discriminar y revisar en la historia personal modelos
aprendidos, internalizados a nivel inconsciente. Suelen actualizarse en los
hechos concretos múltiples modalidades que llevan a repetir,
indiscriminadamente a veces, compulsivamente otras, formas de vivir la
sexualidad que no guardan correlato con el deseo propio. Resultan de la pugna
interior, de la lucha por la superación de contradicciones entre la adherencia
-precisamente- a modelos, mandatos, roles aprendidos, y la pugna del mundo
subjetivo propio, que por naturaleza es diferente, particular, único, novedoso,
creativo, disruptor.
• Detectar diferentes mecanismos sociales
que pugnan por imponerse en las prácticas y modalidades de relacionarse en lo
sexual. No propician la característica central de la vida sexual: el
deseo-goce, el placer sexual mutuo, igualitario, cuidadoso, respetuoso entre
pares. Sólo refuerzan estilos y modalidades de relacionamiento sexual
facilitadores de una personalidad sometida. Sometida necesariamente a través de
la sexualidad. Que por ello refuerza a su vez la“naturalización” del
sometimiento social.
Lic.
Fabiana Porracin
Psicóloga
(UBA) – Antropóloga (UBA)
<
Ce.: 155-527-0606
Web: http://www.fabianaporracin.com.ar
Mail:consultas@fabianaporracin.com.ar
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