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Artículos

“El hombre no se individualiza sino a través del proceso histórico. Por consiguiente, todas las categorías a través de las cuales se piensa la existencia individual deben ser pensadas, en primer lugar, a partir de las relaciones sociales..."

Luciene Sève

Sexualidad. Resultado de la dialéctica individuo/sociedad:

Como se ha visto hasta aquí quienes participaron de estos encuentros plantean que su sexualidad se contradice con lo que ellos desean, quieren, necesitan y valoran como sexualidad para sí. Sostienen que esta contradicción es resultado de haber internalizado, a lo largo del proceso de su individuación, modelos de sexualidad  por los que:

     su sexualidad es determinada exteriormente.

     su sexualidad es despojada de algunos de sus componentes más importantes, como el deseo-goce mutuo.

     su sexualidad no es vivida en la entrega y respeto mutuo con el compañero sexual.

Quienes se acercaron a los encuentros a lo largo de las reuniones, reconstruyeron qué instituciones[1], con sus mecanismos y modalidades, operaron en el proceso de su formación sexual, posibilitando que, llegado el momento de pasar a la sexualidad completa pusieran en acto precisamente lo aprendido, no lo deseado.

       Para los integrantes de este grupo, estas incoherencias resultan de haber internalizado en su proceso de desarrollo y crecimiento lo que transmiten diferentes organizaciones sociales.

Las instituciones se complementan:

La fortaleza que tienen estos mecanismos sociales para lograr que se actúe en contra de lo deseado, es que han desarrollado -desde nuestra óptica- una complementariedad de funciones en la transmisión de modelos de sexualidad enajenantes.

Sumado a esto, nuestra cultura es “súbdita” de la ideología que surge con el advenimiento de la agricultura: la propiedad privada[2] hace unos 10.000 años de historia. Incorporando luego el tronco de la tradición judeo-cristiana, hija de ese mismo proceso sociohistórico,  que hace del sufrimiento, padecimiento, pecado, culpa y control de la planificación familiar un lema que –necesariamente- debió hacerse extensivo también a la vida sexual.

Esta gran cosmogonía social, resultado de una historia milenaria opera -con sus modificaciones y modalidades que se transforman-  en cada momento de desarrollo del sujeto.

Hay multiplicidad de instituciones que operan produciendo -mediante las modalidades de relación sexual de las nuevas parejas- (a su vez modelo de pareja de sus propios hijos) se continúe un eslabonamiento de particularidades de la vida sexual que en gran parte se reitera a sí misma a través de las generaciones.

La eficacia de esta complementariedad ha logrado que, llegado el momento de la sexualidad completa, es decir, el momento de mayor desarrollo y plenitud sexual junto a otra persona, el sujeto actúe -reiteradas veces- aún en contra de sus valores, deseos o necesidades: el sujeto ya ha internalizado cómo ser su propio vigía, el propio control de no gozar como se quiere.

Es este otro de los logros de la eficacia de la internalización de estos modelos de sexualidad: una pareja, en algún momento deriva en una familia. Con esto, sujetos nuevos que se individualizarán.

En el momento en que se pasa a la sexualidad de a dos, las formas de relacionarse entre seres humanos se caracterizan por:

- competir (con la pareja)

- desvalorizar (a la pareja)

- usar (a la pareja)

- apropiarse (de la pareja)

- dominar (a la pareja)

La nueva pareja se estructura por estas modalidades de relacionamiento, que serán las que luego -nuevos individuos- internalizarán. Estos últimos, en el momento de su sexualidad de a dos, pondrán también en práctica, a pesar de lo deseado por ellos mismos. Y “acabarán” actualizando lo internalizado.

Desde nuestro punto de vista resulta grotescamente evidente que lo internalizado, lo actuado, refleja estructuralmente los tipos de relaciones que se dan entre las diferentes clases sociales en el capitalismo, entre “los dueños de los medios de producción y la fuerza de trabajo en el sistema capitalista” lo que lejos está de ser una mera coincidencia, estas modalidades de encuentro erótico-afectivo entre hombres y mujeres son su consecuencia.

Los mecanismos de estas instituciones se complementan en una sorprendente continuidad de sentido. Sostienen mecanismos complementarios y facilitadores de que la sexualidad sea manejada externamente, que no sea determinada por los mismos sujetos.

Despojan a la sexualidad del deseo, del goce, del placer mutuo, siendo que estos son uno de sus componentes esenciales de la misma.

No propician a la sexualidad como actividad que se resuelve plenamente en el encuentro con otro de igual a igual.

El individuo aprende a no ser el determinante de su propia sexualidad. Pudimos registrar infinita variedad de prácticas sexuales, tantas como sujetos las practican. Sin embargo lo subyacente, el denominador común -es que- cada uno a su manera, con su propio estilo, vive su sexualidad determinada, condicionada por modalidades que no se consideran las deseadas.

Otra comunicación:

La fuerza de la complementariedad de las instituciones sociales en el logro de la internalización de valores que son los que se ponen en práctica es tal que los participantes necesitan revisar qué es lo que fue pasando para que esto se diera así. Necesitan pensar, dialogar, reelaborar. Para rescatar una identidad en la que tengan claro qué reconocen como propio y qué consideran ajeno, cuando de su propia sexualidad se trata.

Representaciones sobre lo social:

Para todos los informantes, el conjunto social opera mediante distintas instituciones destinadas a determinar la puesta en práctica de los comportamientos sexuales.

Identifican a las siguientes instituciones y organizaciones sociales intervinientes en la internalización de valores de sexualidad:

     la familia

     la escuela

     los medios masivos de comunicación social:

      -La televisión:

            -programas

            -publicidad

      -Revistas especializadas en sexualidad

      -Películas pornográficas

     el boliche y

     el grupo de amigos.           

La familia. La pareja parental:

La relación de pareja parental es una relación sustentada por una determinada relación de sexualidad. Es la primera relación social que los sujetos internalizan en el proceso de individuación.

La familia es una de las instituciones mediatizadoras de valores sociales sobre sexualidad a través de la internalización activa -por parte del nuevo integrante de la familia- de la relación erótico-afectiva de los padres[3].

Mecanismos familiares de aprendizaje de la sexualidad:

En los encuentros se discriminaron diferentes mecanismos que se dan en las familias facilitadores de una internalización por la que -en el estadio de la sexualidad de a dos- el modelo de relacionarse es coherente con el modelo de persona necesario para la reproducción de este sistema social. Los mismos han sido agrupados en los siguientes ejes temáticos:

     No hablar de sexualidad en los hogares en los mismos términos en los que se habla de otros aspectos vitales de los hijos fomenta la internalización de una sexualidad despojada del deseo-goce, la desnaturaliza, la calla, la oculta.

     Opera en la internalización de modalidades de sexualidad contradictorias con lo que los sujetos plantean que desean para sí.

     Se internalizan imágenes de pareja -la pareja parental- despojadas de  expresiones de erotismo, de deseo, de plenitud por estar sexualmente con la pareja, de igual a igual.

     Los padres evaden los planteos del tema. Recurren a modalidades comunicacionales variadas para salir del mismo.

     Otro de los mecanismos que despliegan las familias en el control de la sexualidad de los hijos es vigilar si la sexualidad completa de los chicos se da o no en los hogares.

     Los padres ocultan, en sus relatos, toda vivencia que hayan tenido de goce, placer y compañerismo con su propia pareja sexual: “de eso no se habla”.

     Tienen determinación en la segmentación de las prácticas sexuales de acuerdo a lo que se permite según se sea hombre o mujer.

En sus propios términos:

Una de las formas identificadas de educación sexual en las familias es la transmisión de contenidos sobre sexualidad de manera “formal”[4]. La formalidad produce imágenes de la sexualidad como actividad no "natural"[5] de los sujetos al contaminarla, por lo transmitido desde lo afectivo y gestual, con distancia y frialdad.

Los sujetos reciben las dos comunicaciones. Aprenden ambas, pero lo que se comunica desde lo afectivo impregna a lo comunicado con estos valores sin que el sujeto tenga conciencia de ello. Porque es una comunicación que incorpora imágenes de sexualidad sin ser procesadas por instancias racionales 

Se trata de toda una batería de comunicaciones sociales complementadas para que -en el momento en que las personas pasan a la sexualidad de a dos- pongan en práctica lo que han aprendido sin racionalizar y -en consecuencia- imposibilita actuar desde ellos mismos.

El sujeto, desde lo pensado puede entender, desear y valorizar la sexualidad de una determinada manera, pero ese entendimiento se contrapone a lo que el sujeto ha ido internalizando a lo largo de toda su vida, a través de estos mecanismos de comunicación no verbal,[6] que son los que finalmente actúa.

Los padres que asisten al programa reconocen por qué recurren a una modalidad de comunicación “científica” para hablarles a los hijos de temas que tienen que ver con lo sexual:

I.p.f.17.- ...lo que yo pienso es que lo científico, a los papás, nos va a ser más fácil hablarlo con los chicos, porque nos ponemos como maestros..., porque es como una coraza, por eso es más fácil, pero la otra parte...

I.p.m.18.- hay una tradición en nosotros, y es que está muy tapado, y entonces, cuando tenemos que contar a nuestros hijos, nos pone una barrera. Queremos decirlo, pero tenemos la barrera de nuestros prejuicios, de nuestra formación. Fácil, resulta decir, dar una lección. De ahí, entrar en el plano de la relación sentimental, de integrarse, del sentir, es difícil, porque cuesta...[7]

Escardó sintetiza muy bien lo que estos panelistas plantean: "...la sexualidad es una parte de la vida, y el libro (en este caso la comunicación cientificista) es siempre frío y en buena medida impersonal."[8]

Para uno de los adolescentes, los padres hablan del tema sexual solamente cuando surge la pregunta del chico, sino, es un tema del que no se habla fluidamente:

I.a.m.3.- o por ejemplo los padres esperan al momento que el chico les va a preguntar algo, no es que desde chico ya le está diciendo..., está esperando el momento, o si no, cuando el chico le pregunta algo, no sabe cómo reaccionar en el momento...[9]

Tener conocimiento de qué cosas le pasan al otro enriquece la relación. En el programa cinco, al entender que los padres tienen dificultades para tratar el tema, una de las informantes comenta:

I.a.f.1.-  parece interesante el tema ese de establecer un diálogo con los padres, y, por ahí, influye mucho el tema de desconocer realidades, así como los padres desconocen realidades nuestras, nosotros también desconocemos realidades suyas, y quizás es importante que se planteen estas realidades de parte de ambos...

Vemos acá cómo para los participantes de estos encuentros, empezar a hablar las cosas en los términos en que son realmente vivenciadas -no ya desde el lugar del cómo debería ser- "relaja" las cosas, lo cual permite profundizar el conocimiento de los otros y por lo tanto, de sí mismos.[10]

Dialogar estos temas en el programa -admiten- difiere de las situaciones que se dan en los propios hogares:

I.a.m.8- sí, acá sí se habla abiertamente pero la pregunta es si en casa se habla abiertamente o no, por ejemplo yo me siento más libre acá que en mi casa de hablar del sexo.[11]

El tipo de comunicación que se sostiene en los encuentros, por la que no se descalifica a los sujetos comunicantes, por la que se genera un espacio para que los panelistas comiencen a tener en cuenta sus necesidades, sus valores, su particularidad, y la de los otros, dicen que no es el tipo de comunicación con la que han crecido. 

Pareja parental y erotismo:

Además de lo que tiene que ver con las características del tipo de diálogo sobre sexualidad que se establece, los panelistas identifican como formadores de la propia sexualidad al tipo de demostraciones eróticas que se da entre los padres:

Coord.- ¿vos no viste esto en la pareja de tus padres?

I.a.m.4.- no.

Coord.- ...los padres estamos disociando la afectividad del sexo...

I.a.m.4.- si, yo estoy de acuerdo totalmente, si no se demuestran los padres, o los mayores digamos, se ve algo seco ¿no?, no se ve un contacto, puede ser que haga que el adolescente no sepa cómo tener una relación más afectiva...[12]

La carga afectiva y significante que implica el modelo de pareja de los padres deja una marca estructurante en la constitución de la propia sexualidad. [13] La sexualidad es la "raíz de la relación de pareja": una pareja es tal por la sexualidad que se ha desarrollado entre sus miembros. La pareja parental comunica -indefectiblemente- sus propias modalidades de relacionamiento sexual.

Estas son imágenes cotidianas, se van incorporando sistemática, ininterrumpida e intermitentemente en las situaciones más comunes, en las que más relajado se está. A su vez se refuerzan al complementarse con modelos sociales de sexualidad que manifiestan contenidos sobre la vida sexual similares.

El tipo de demostraciones eróticas que se da entre padres delante de los hijos es descripta también de esta manera:

I.a.m.6.- parece que no existe en la gente mayor, en los padres, parece que es inexistente la seducción, no la veo, no la muestran...

I.p.f.19.- lo que pasa es que estamos condicionadas las parejas, se produce un acostumbramiento y después es muy difícil cambiar eso...

I.a.m.6.- por ejemplo en adolescentes se ve un juego erótico pero en cualquier lado, en una plaza, en el colectivo, en cualquier lado, en cambio en una pareja mayor no se ve...[14]

La informante 19 plantea que la modalidad de expresarse sin seducción con su pareja delante de sus hijos le resulta muy difícil de modificar.

Los adolescentes tienen recurrentes imágenes como éstas de la sexualidad de los padres:

I.a.m.6.- ...que nuestros padres tengan relaciones sexuales...

Coord.- lo comentaban?

I.a.m.6.- sabíamos que era así, que tenían relaciones sexuales, es obvio, pero no lo aceptamos, era "cómo puede ser?", nos queríamos imaginar en nuestras cabezas la imagen y no podíamos...

Coord.- ...imposible imaginarlo..., es decir que a los once años hablaban de cómo era una relación sexual, y cuando hablaban de mamá y papá qué pasaba?

I.a.m.5.- yo trataba de obviarlo, lo pensaba pero no me ponía a analizarlo, lo dejaba ahí...

I.p.f.22.- ahora no en todos los casos se da así también, yo pienso por ejemplo mis chicos quizás dentro de sus propias fantasías imaginan a sus papás, porque ahora tienen un mundo mucho más abierto, la televisión, lo que los padres hablan delante de los chicos, entonces de alguna forma es como que sí imaginan a sus papás con sexo, pero dentro de sus fantasías...

Coord.- pero mirá que lo que dicen Gabriel y Diego es que no podían ni imaginarse a mamá y papá en una relación sexual...

I.p.f.22.- claro, porque son mamá y papá, además mucho depende de las características de cada pareja. Hay parejas que son más mamá y papá que pareja, y hay parejas que son más pareja, no digo que los hijos pasan a segundo plano, pero tienen sus momentos que son muy ligados a la pareja...

I.p.f.23- comparten de otra manera la actitud de pareja...

Coord.- en general cuesta mostrar a la pareja como sexuada...

I.p.f.22.- es que es difícil incorporar eso, yo en mi lugar de mamá, hay cosas que me son difíciles. Si viene una demostración con mi esposo no pasa más de un beso...

Coord.- un beso cómo...

I.p.f.22.- un beso en la mejilla, o puede ser también en la boca, pero en los labios, no es una demostración erótica...

I.a.m.4.- y por qué se cuida tanto eso?

I.p.f.22.- yo no sé, en mi caso en especial un cierto pudor, un cierto respeto, no sé...

I.a.m.6.- respeto a los hijos?

I.p.f.23- me parece que estamos hablando más como de privacidad. Nosotros a nuestros hijos en general, no nos queremos exponer...

Coord.- Gabriel preguntó si era por respeto a los hijos y Mercedes no respondió todavía...

I.p.f.22.- sí, por qué no?

I.a.m.6.- yo como hijo no veo como una falta de respeto que mis padres tengan una caricia o un beso...

Coord.- erótico?

I.a.m.6.- sí...

I.p.f.22.- pero cómo lo ves?

I.a.m.6.- yo lo veo normal y necesario en una pareja, no veo que se tengan que esconder para hacerlo..., yo oculto las cosas malas, y al sexo no lo considero malo como para ocultarlo...

Coord.- ¿Es extraño que los padres demuestren sexualidad y erotismo?

I.a.f.7.- si, estoy de acuerdo porque no pasa muy seguido...[15]

Enseñanza de acuerdo al género:

Determinar cómo se debe sentir y expresarse en términos de "lo masculino" y "lo femenino" es otro mecanismo social útil para segmentar la sexualidad, para evitar que se expresen las potencialidades en que esta actividad se podría manifestar.

El aprendizaje de los roles femeninos y masculinos se dan en la familia, y de maneras variadas:

I.a.m.4.- yo le digo a mi vieja, es como que me daba la razón, pero..., yo le decía, por ahí vos no ves mal que yo tenga relación con cualquiera, pero lo de mi hermana sí lo ves mal y me lo reconocía, reconoce que por ahí no está mal que yo tenga relaciones -siempre y cuando desee a la persona- era lo que hablábamos el otro día, pero con mi hermana no..., yo no reprimo mis deseos, y a las mujeres pienso que les pasa lo mismo, desde el momento que le están dando un beso a un hombre..., y cuando “dicen no no, basta”, es porque se están reprimiendo..., porque sino directamente cortala en el beso, porque yo lo puedo notar con la erección, pero la mujer no...

Una de las madres admite las contradicciones que tiene cuando transmite valores sexuales a sus hijos, dependiendo de si es hombre o mujer:

I.p.f.23- yo acepto que estoy dando como un doble mensaje, porque por un lado yo le estoy enseñando a mi hija que tiene que ser libre, que tiene que haber igualdad entre el hombre y la mujer, que el sexo es goce, pero jamás me voy a animar a decirle encaralo vos, no esperes que te encare él, andá y gozá, a ella jamás le voy a permitir que..., yo no me voy a permitir decirseló a ella...

Coord.- aunque te gustaría que lo haga?

I.p.f.23- me gustaría, lógico, me gustaría, pero en eso pongo resistencias y me doy cuenta...[16]

Fijando los roles de esta manera se segmentan las potencialidades sexuales de hombres y mujeres. A la mujer se la suele “castigar” de múltiples maneras cuando expresa el goce, el placer, la búsqueda, la expresión de sus necesidades, características de la sexualidad que quedan para los hombres.

A otra de las madres, el hecho de que la hija viva su sexualidad con la misma intensidad en que es vivida por los varones le produce temor:

Coord.- qué sentís vos como mamá?

I.p.f.25.- me da mucho miedo...

Coord.- cómo es eso?

I.p.f.25.- no me da miedo del varón, me da mucho miedo porque es como que yo quisiera otra cosa para la nena, me parece que llegar a una relación sexual implica mucho no?

I.a.m.5.- ...onda que del flaco no hay problema, y de la mina sí... [17]

Este último chico introduce, precisamente, de qué se despoja al hombre. Pareciera que no es importante que los hombres vivan la relación sexual con todas las implicancias que tiene.

Mentira como modalidad de enseñanza sexual:

Otro mecanismo responsable de un aprendizaje sexual que incide en que sus prácticas no sean coherentes con sus ideas de sexualidad es la mentira:

I.a.m.5.- a mí me parece que no lo hacés porque por ahí viene mi viejo y me dice “no hagás esto” y yo digo este tipo me está diciendo cualquier cosa, porque él lo hizo, porque no te dicen que lo hizo para que no lo hagas vos, pero vos te das cuenta que te está mintiendo...[18]

I.a.m.8- es que ese es el problema, que los padres no te dan la cara. No dan la cara los viejos, a nosotros nos hacen creer un montón de cosas y como dijiste una vez y nunca me la voy a olvidar, (refiriéndose al I.a.m.5), por qué si mi viejo también la hizo...[19]

La mentira, como mecanismo de comunicación de padres a hijos -además de la estafa, el defraude y la confusión que produce la comunicación en sí misma- provoca que el contenido de la mentira sea presentado como modelo esperable de sexualidad. Lo esperable puede tomar formas tales como: "hacer lo que hay que hacer". Así, el sujeto no queda con espacio como para poner en práctica su propia capacidad de discriminación de qué es lo que él mismo considera que hay que hacer.

Características de la comunicación paterno-filial:

La comunicación que se da entre padres e hijos es caracterizada como comunicación en la que no aparecen ellos mismos, con la integridad de su persona:

I.a.m.4.- no se, tal vez más adelante lo hable, tal vez con una edad más avanzada el hijo se comunique con el padre...

Coord.- en el sentido de igual a igual?

I.a.m.4.- si...

Coord.- pero es algo que cuesta, tanto a padres como a hijos de empezar ese diálogo que es de igual a igual...

I.a.m.4.- a mi, ni se me ocurre...

Coord.- no surge?

I.a.m.4.- no no, no me surge hacer una pregunta, en general si, pero algo propio, de lo que les ocurre a ellos en el sexo nunca se me ocurrió...[20]

Tratándose de una experiencia en la que participaban padres y adolescentes -durante casi un año- llama la atención que fueran muy pocas las oportunidades en las que se habla de la comunicación que se daba en las casas de ellos, entendemos a esto como resultado de que "...el proceso de aprendizaje en que se ve envuelto el ser humano desde el mismo momento de su nacimiento transcurre en un medio que transmite información y modos de calibrar dicha información, que enseña lenguajes y reglas acerca de dichos lenguajes, que va organizando la conducta del sujeto mediante pautas regladas de interacción muy complejas, muy precisas, y totalmente fuera del nivel de percatación -salvo, tal vez, cuando tales reglas se ven violadas. Este proceso determina o favorece a su vez una visión de sí y del mundo que se incorpora al estilo del sujeto sin cuestionamiento y sin conciencia de su existencia. Nadie nos enseña específicamente cómo se combinan los mensajes verbales y los gestuales, por ejemplo, pero de todas maneras se enseña y aprende."[21]

Son estas razones relevantes que explicarían por qué no se habla de la comunicación, siendo que se trata de un canal que conecta tan profundamente con los otros, especialmente con otros altamente significantes en la vida.

Adolescentes. Sexualidad completa. Hogar:

En los últimos encuentros de este trabajo de campo se plantea qué posición tienen los padres en relación a la sexualidad completa de los hijos en la casa propia[22]:

I.p.f.26.- ...cuesta aceptar la sexualidad de los hijos, en qué se convertiría la casa, sería un hotel o cómo sería, es algo pesado para bancarse...

Coord.- no entiendo..., vos decís que de alguna forma el temor a que los hijos no tengan sexualidad en casa es por el temor a que pasen los límites?, porque no estuvieron los límites de entrada bien claros?

I.p.f.26.- eso siento yo...

I.a.m.5.- que se convierta en un hotel cómo, que lleve amiguitas?

I.p.f.26.- que sale una entra otra..., y si tenés dos o tres hijos..., en qué se convierte la casa, por eso yo digo lo de los límites...

I.a.m.5.- pero, por ejemplo si tenés tres hijos y cada uno tiene su habitación y cada uno se encierra con su mina en su habitación...

I.p.f.26.- es algo muy fuerte para bancarse para las minas...

I.a.m.5.- y a vos qué te parece?

I.p.f.26.- yo te puedo decir que hoy por hoy, después de un largo caminar podría llegar a aceptarlo, pero en la adolescencia de mis hijos no lo hubiera aceptado, no estaba preparada yo, ni había hecho todo este cambio, todo este crecimiento mío, pero me fui replanteándolo, pero ya estamos hablando entre los dieciocho, veinte años de ellos, pero no sé si a los dieciséis yo estaba preparada para haber aceptado una situación así, precisamente por mis miedos, por mis angustias, por mí, no por ellos...

Coord.- vos aceptabas que ellos vivan una sexualidad completa y plena antes de casarse?, aunque la vivan fuera de casa?

I.p.f.26.- si si...

Coord.- cómo te explicás la contradicción?

Las relaciones sexuales -se dice popularmente- están "aceptadas." Notoria evidencia de cómo el lenguaje simboliza relaciones concretas. Aceptar es: "tratándose de un desafío, admitir sus condiciones y comprometerse a cumplirlas."[23]

Decir popularmente que las "relaciones prematrimoniales están aceptadas" es decir que -implícitamente- hay una situación en la que alguien/es -por la fuerza de los hechos- se ve/n forzado/s a permitir situaciones que desde sí/ellos mismos no sostendría/n. La palabra, en este contexto, está implicando: un avance. El avance, "el desafío" de que la sexualidad de la pareja que va a formar una familia (o, en estos tiempos, simplemente de la pareja sexual, la gente que tiene relaciones sexuales no "tiene necesariamente" que casarse) ya no quede determinada por el momento de casamiento de la misma, (esto es, por un hecho externo a la sexualidad de la misma, la de un compromiso social). Y situaciones del pasado: que se la determine desde afuera, porque se la define desde el lugar del alguien/es que acepta/n "el desafío". (El desafío de que la sexualidad está avanzando, que no está siendo tan condicionada y determinada como hace décadas atrás).

Padres de adolescentes saben teóricamente, o aceptan, desde lo intelectual, la sexualidad completa de los hijos que todavía "no han sido unidos por Dios." Pero la sexualidad completa en casa no.

Como hemos visto las contradicciones son mecanismos por las que se aprende que la sexualidad sea determinada desde afuera. Prohibir la sexualidad completa en las casas está determinando tácitamente, decidiendo donde sí y donde no, cuándo sí y cuándo no. Pero además de determinar externamente la sexualidad esto es peligroso:

-¿ por qué hay cosas que pueden hacerse en casa y otras cosas que no?,

-¿las cosas que se hacen en casa son buenas y las que no se pueden hacer son malas?

Esto podría ser pensado como dijo uno de los participantes: "...yo oculto las cosas malas, y al sexo no lo considero malo como para ocultarlo..."

Esto produce que los chicos “naturalicen” que una actividad -que tiene que ver con la entrega plena, con el deseo, con el placer, con aspectos tan potentes de su intimidad, y con la proximidad con otro- sea calificada como mala por quienes tienen relevancia afectiva contundente: los padres.

Y el goce ¿dónde está?:

Para uno de los adolescentes si hay algo que caracteriza a la educación sexual es que no se transmite que el goce es un componente indispensable de esta actividad:

I.a.m.5.- pero el goce no te lo dicen, y al chabón tampoco, en ningún momento te lo dicen...[24]

En este proceso de empezar a "hablar de lo no hablado", los mecanismos que se estructuran en las familias, son los que operan para que las personas, a la hora de poner en práctica una determinada sexualidad, accionen lo aprendido, antes que lo deseado.

Son también los mecanismos por los que los padres enseñan a los hijos lo que es la sexualidad:

-actividad que se dirige exteriormente.

-actividad en la que en la relación con el otro NO se manifiesta en modalidades de entrega, respeto, compañerismo, deseo y placer de estar con el otro.

 

Lic. Fabiana Porracin

Psicóloga (UBA) – Antropóloga (UBA)

Ce.: 155-527-0606 / Web: http://www.fabianaporracin.com.ar
Mail: consultas@fabianaporracin.com.ar


[1]Althusser, L.: Ideología y aparatos ideológcos de Estado, Buenos Aires, Fichas, Ediciones Nueva Visión, 1984.

[2] Engels, F.: El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, Ed. Cártago Argentina, 1985

[3]El conjunto de estos conceptos han sido tomados tanto de Di Stéfano, A.: Psiquismo humano, origen y estructura, op. cit. Y Chiarelli, M.: "El todo que somos", op. cit. http://www.es-asi.com.ar/eltodo.htm

[4]La formalidad -como calidad afectiva en la comunicación sobre sexualidad- produce imágenes de lo sexual como actividad no integral de las personas.

[5]Cuando decimos "natural" lo planteamos en los mismos términos en que lo transmite la informante 19: "quizás si el sexo fuera absolutamente natural, como debería ser, la gente tendría relaciones cuando tenga ganas, no le importaría a qué edad, cuándo” (Programa 11)

[6]Estos conceptos han sido retomados conjuntamente de Bateson, G.: Pasos hacia una ecología de la mente, op. cit.

Watzlawick, P., Bavelas, J., Jackson, D.: Teoría de la comunicación humana, op.cit.

Chiarelli, M. "El todo que somos", op. cit.

[7]Programa 5

[8]Escardó, F.: Sexología de la familia, op. cit.

[9]Programa  5

[10]Planteamos que esto implica profundizar conocimientos de uno mismo porque produce identificaciones por propiedad inversa, "...el deseo de ser confirmado por los hombres como lo que es (...) es la base de la vida del hombre." En Watzlawick, P. y otros: Teoría de la comunicación humana, op. cit.

[11]Programa 21

[12]Programa 25

[13]El desarrollo de estas ideas es tomado de Chiarelli, M.: “El todo que somos", op. cit.

[14]Programa 25

[15]Programa 24

[16]Programa 25

[17]Programa 28

[18]Programa 16

[19]Programa 21

[20]Programa 32

[21]Watzlawick, P. y otros: Teoría de la comunicación humana, op. cit.

[22]Este ha sido uno de los aspectos que se ha transformado a lo largo de la década de los ’90. Por múltiples factores (empobrecimiento y violencia social fundamentalmente) la sexualidad completa de los hijos en los hogares está más generalizada en este momento.

[23]Diccionario de la Lengua Española, op. cit.

[24]Programa 37. Aquí también tomamos a los dichos de la coordinadora como confirmación de lo mismo porque está aportando experiencias personales, y resumiendo que estos conceptos sobre la sexualidad nunca están cuando de sexualidad se habla.



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