“La
semilla es árbol en potencia”
Aristóteles
Adiestramiento
emocional[1]:
- Primera Parte:
La
práctica clínica me ha permitido observar que ciertas manifestaciones
sintomatológicas son resultado de un proceso de crecimiento en el que se
emplearon mecanismos de adiestramiento emocional. Los
mismos interfieren el despliegue de lo que considero como necesidades
básicas de desarrollo de la personalidad en personas cuyas necesidades básicas
están satisfechas, y no padecen cuadros psicopatológicos determinados
preponderantemente por lo biológico.[2]
La
revisión activa de los mismos en tratamiento psicológico -mediante diferentes
técnicas y estrategias terapéuticas[3]-
facilitan la remisión sintomática.
Predisposiciones
y medio ambiente:
“En
cada función hay instancias en la que se verifica una predisposición genética,
en la que la experiencia juega un papel y en la que hay interacciones (…) hay
que tener las dos. Uno no puede desarrollar el lenguaje sólo poseyendo los
genes; sin embargo, si no tiene los genes, la experiencia sola no va a hacer que
usted tenga habilidades lingüísticas. Ahora, si un chico no es expuesto al
lenguaje, tampoco lo desarrollará”.[4]
El
ser humano nace con predisposiciones que el medio estimula o inhibe.
Ejemplificando:
Sgeun
un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears
etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera
esetn ecsritas en la psiocion cocrrtea.
El
rsteo peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams.
Etso
es pquore no lemeos cada ltera por si msim, lmmeos la paalbra en un tdoo.
La
psiquis humana tiende a organizar, a ordenar el mundo en el que está inmerso,
es por esto que lo que podría ser una ensalada de palabras como la
recientemente expuesta se transforma en un texto claramente legible. Por la
tendencia y necesidad de ordenar el caos.
Ahora
invito a hacer la lectura de una carta de amor. Se trata de una carta que envía
una mujer no correspondida, a quien es la fuente de su tan sano sentimiento:
No
entiendo cómo me pude haber enamorado así, tan ferozmente de vos. Al fin de
cuentas pienso que es bueno que esté lejos, es mejor que no te vea..., ... qué
horror... no entiendo cómo me pasó... cómo pasó !!!!!! Estoy en un estado
tal que si me vieras tendrías que llamar a un médico para que me
hospitalizaran, para que se calmen los deseos incontrolables que siento de estar
con vos. Son tan intensos que me duele el cuerpo, no lo resisto... Si me vieras
me derivarías a un colega. Tu colega me escucharía y sin dudas me preguntaría
¿Qué le ha visto a "Fulanito"? Sé que sos un docente tan
serio, de tu casa, de tu familia, sé que estás enamorado de ella... Tu colega
me diría seguramente tantas cosas para sujetarme en la realidad... Pero el
deseo que siento por vos, el amor que tengo no me haría colaborar en ningún
tratamiento... Encerrada me imagino llamando a alguien para que me saque de allí,
y que también diría lo mismo ¿vos creías que ese tipo te iba a
corresponder? todos los hombres son iguales...
Si
se vuelve a leer ese mismo texto veremos cómo dos frases son indicio,
evidencia, son la punta del icberg de sentimientos destructivos que tiene esta
mujer. Y son una feroz descalificación hacia el destinatario de su amor:
No
entiendo cómo me pude haber enamorado así, tan ferozmente de vos. Al fin de
cuentas pienso que es bueno que esté lejos, es mejor que no te vea..., ... qué
horror... no entiendo cómo me pasó... cómo pasó !!!!!! Estoy en un estado
tal que si me vieras tendrías que llamar a un médico para que me
hospitalizaran, para que se calmen los deseos incontrolables que siento de estar
con vos. Son tan intensos que me duele el cuerpo, no lo resisto... Si me vieras
me derivarías a un colega. Tu colega me escucharía y sin dudas me preguntaría
¿Qué le ha visto a "Fulanito"? Sé que sos un docente tan
serio, de tu casa, de tu familia, sé que estás enamorado de ella... Tu colega
me diría seguramente tantas cosas para sujetarme en la realidad... Pero el
deseo que siento por vos, el amor que tengo no me haría colaborar en ningún
tratamiento... Encerrada me imagino llamando a alguien para que me saque de allí,
y que también diría lo mismo ¿vos
creías que ese tipo te iba a corresponder? todos los hombres son iguales...
He
ahí un claro ejemplo de comunicación paradojal.
El
contexto: es
el de una carta de amor. Este contexto orienta en una dirección y baja las
"alertas" de procesamiento conciente de comunicaciones que vayan en
sentido contrario. Tal como en el ejemplo de la "ensalada de letras",
el contexto orienta y se interpreta y comprende en función de ello.
Sólo
leyéndola detenidamente se evidencian descalificaciones contundentes hacia la
persona receptora de la carta.
a.
Uno de los recursos que emplea la emisora es "pseudo citar" en otro
imaginario una idea propia y profunda que tiene sobre su enamorado. Haciéndole
decir a ese supuesto colega qué se puede encontrar de atractivo, de interés,
de valor como para suscitar sentimientos de amor en la persona que ella ama.
b.
La pregunta y frase final de la carta emplea dos mecanismos de descalificación:
-
nuevamente desimplicarse de ser la emisora de la comunicación, adjudicando
ideas propias a otro (en este caso un amigo imaginario)
-y
mediante una generalización otra descalificación al implicar las siguientes
premisas:
Todos
los hombres son iguales.
"Fulanito"
es hombre.
"Fulanito"
es eso, igual a todos.
Esta
es una descalificación más profunda aún: por generalizar no registra una
determinada particularidad e individualidad. Y la connotación de la
generalización contiene claramente un sesgo negativo.
La
necesidad del chico, y del adulto, es poner orden y dar un sentido al ambiente.
La vulnerabilidad y dependencia infantil requieren más aún de un contexto
estable y contenedor.
En
su estado de dependencia y vulnerabilidad, el niño, no puede discriminar
comunicaciones similares a las del ejemplo. Las comunicaciones que van en
sentido contrario al clima de registro, contención, protección y cuidado de
sus necesidades son negadas. (Como muy posiblemente habrá pasado en una primer
lectura, adulta, inocente e ingenua de la carta en cuestión).
Pero
lo comunicado en sentido amplio o restringido, de modo verbal o gestual, de modo
tácito o implícito deja marcas si hay contradicción en el mensaje. Mayores
son si en el plano explícito se enuncia una tendencia constructiva que oculta
tendencias destructivas de manera implícita, mediante mecanismos como los
descriptos anteriormente, entre muchos otros que encontrarán descriptos más
adelante.
Hay
sistemas familiares en los cuales comunicaciones como la ejemplificada son
preponderantes. Recibidas estas comunicaciones desde que se nace fertilizan malestar psicológico ya que el chico que no
puede procesarlas:
-
por falta de desarrollo intelectual acorde a su edad
-
porque se encuentra en situación de vulnerabilidad y
dependencia respecto de los emisores de la misma,
-
ya que muchas veces esconden la
daga del desprecio, de la descalificación, tendencias que no son congruentes
con un desarrollo integral del infante[5].
Por estos motivos, se defiende de estas comunicaciones negándolos. Pero este tipo de trato recibido, sin
ser elaborados son fuente de disfuncionalidad psicológica.
El
ser humano desarrolla su psiquismo mediante intercambio afectivo y emocional.
Este tipo de comunicaciones que transmiten afecto destructivo no explicitado luego se actúa, se siente, manifestándose como en los ejemplos
desarrollados más arriba.
Muy
poco importa en las primeras etapas de vida lo verbal ya que el intelecto
termina definitivamente de desarrollarse a fin de la adolescencia, a esta edad,
mediante lo afectivo ya se aprendió. Se aprendió cuál es el valor de uno, cómo
lo quieren a uno, qué sentimientos reales tienen los padres por uno, qué es
uno, cómo es uno, quién es uno...
Manifestaciones
sintomatológicas[6]:
Desarrollo
aquí las manifestaciones sintomatológicas observadas en:
1.
hijos de padres con personalidad psicopática [7]
primero y
2.
un espectro de manifestaciones sintomatológicas en hijos de padres cuya
capacidad empática no se encuentra alterada.
En
el caso de estos últimos lo que se observa es que su personalidad es también
el resultado del proceso de adiestramiento emocional. Por diferentes
razones, circunstancias de la vida, posibilidades, la persona no pudo realizar
un proceso de revisión activo, de transformación activa de aquello que
internalizó y termina, a su pesar, reiterando en los hechos aquello que no
desea.
1.
En hijos de padres con Personalidad Psicopática.
Entiendo
por padres con Personalidad Psicopática a aquellos padres que
tienen carencia de capacidad empática. Son personas con imposibilidad a ponerse
en el lugar del otro. Inhabilitados, imposibilitados a considerar al otro como
persona.
Gran
parte de lo que la proximidad a este tipo de personalidad produce se encuentra
reflejado en algunas de las siguientes manifestaciones:
a.
No
puede vislumbrar nítidamente que algo de lo que se describe a continuación
puede estar sucediendo con usted…
b.
Aún
vislumbrándolo, no puede ponerle palabra en sus diálogos internos…
c.
La
fantasía de intentar salir de esto, de resolverlo, es el terror a enloquecer…
Hay
un plus que ciertas relaciones de vida imprimen. Es un halo, ese algo que sigue
siempre incomprensible, inaprensible. Un plus que no permite describir, poner
palabras, nombrar lo siniestro.
Este
más allá que no se puede nombrar de este tipo de relaciones, este silencio
parlante, esta mudez ensordecedora, está generalmente relacionada al terror a
enloquecer cuando se fantasea la posibilidad de salir de este lugar de identidad
de despojo. Son estos precisamente los dos núcleos emblemáticos de lo que este
tipo de aprendizaje, adiestramiento emocional produce.
La
persona siente internamente que si sale a luz, si reconoce intelectual y
emocionalmente el tipo de adiestramiento emocional al que fue sometido, si
“desclasifica los documentos”, y devela esa verdad perderá los controles
internos, caerá en el desborde y descontrol psicológico, fantasea el terror de
enloquecer.
Dentro
de lo aprehensible, describo las maneras en las que he observado este
aprendizaje se manifiesta:
No
se siente registrado/a, de ninguna manera
Siente
que pierde de alguna manera su personalidad ante este tipo de personas
Su
personalidad, sus deseos, sus valores, sus necesidades son “automáticamente”
obturadas ante la presencia de este tipo de personalidad
Siente
angustia en forma permanente
Su
autoestima es casi inexistente
Siente
que no puede tomar decisiones
Cada
proyección interna suya de cambios, de hechos, de deseos suyos a satisfacer son
automáticamente autocensurados
Siente
que todo lo que hace está mal
Se
siente culpable de todo lo que sucede, en especial si no satisface las demandas
del manipulador
Siente
que es inevitable la fuerza que lo lleva a ir en contra de sus valores,
creencias, convicciones, necesidades, deseos, aún cuando son actos, ideas,
sentimientos, hechos que van en el sentido de su propia autodestrucción o son
contrarios a su autoestima
Siempre
e irremediablemente usted, en presencia del psicópata va a negarse a usted
mismo/a: lo que sus ojos, sus vísceras le están afirmando como diferente a la
versión que le están imponiendo
Siente
que su mundo interior, ante esta presencia se desvanece, se derrumba como
castillo de naipes, pierde sus sustentos internos
Tiene
que estar todo el tiempo a la expectativa, alerta para defenderse de una ataque
del que de cualquier manera no podrá preservarse
En
los hechos pierde siempre
Siente
inseguridades incontrolables, terrores, miedos
Siente
que no es dueño de decidir, comandar, controlar, determinar los hechos de su
vida
Siente
que si expresa su mundo emocional y afectivo, sus intuiciones, sus sensaciones más
primitivas, espontáneas, naturales (las que le salen, como le salen) será
severamente castigado emocional, afectiva o físicamente
Siente
que es impotente, que nada puede hacer para revertir lo expresado en los tres
puntos anteriores
Tiene
la certeza y convicción de que esto es así y sólo así y que esta relación
de fuerzas no puede ser modificable
Siente
que hay un mundo, un universo de cosas desconocidas, inaprensibles, confusas,
que no puede clarificar
Intuye
que si desen-mascara, des-oculta, descubre, explicita esa realidad será
severamente castigado
Tienen
terror a desenmascarar, desocultar, descubrir, explicitar esa realidad
Termina
usted tapando, negando, desconociendo sus intuiciones, sensaciones, emociones,
necesidades, deseos
Siente
que sus intuiciones, sensaciones, emociones, necesidades, deseos están erradas,
equivocadas y son dañinas, perversas y malas cuando reacciona ante el daño que
le están inflingiendo
Siente
que preservarse, cuidarse, respetarse, registrarse es uno de los hechos de mayor
agresión que usted puede infligir sobre su medio circundante
Siente
que nada diferente puede pasar en su vida
Siente
que será expulsado afectivamente de sus redes relacionales de pertenencia si
desoculta este entramado relacional
Piensa
que usted es posesión de otro. Que su vida, su persona es una más de las
pertenencias de ese otro. Siente que el otro tiene derecho a poseerlo en el
sentido recientemente descripto
Se
sorprende con el simple hecho de pensar o imaginar que revertir esto
recientemente descripto son facultades a las que usted tiene derecho
He
observado también una
considerable adherencia al mantenimiento de la sintomatología, ya que la fantasía
de trasformar este lugar aprendido -mediante adiestramiento emocional- se
enlaza a la fantasía terrorífica a enloquecer.
Dicho
en otros términos: conservar una identidad de “trapo de piso”, de “tacho
de basura[8]”
preserva del terror fantaseado a la locura.
Esa
es precisamente una de las consecuencias severas de esta exposición desde el
momento del nacimiento. La persona vislumbra como posibilidades de vida dos
alternativas siniestras: la que mantiene actualizada en los hechos, que suena más
preservada que la fantasía de enloquecer.
Considero
a esto como columna vertebral de un tipo de adiestramiento emocional, y
es ese su signo patognomónico en hijos cuyos padres tienen características
psicopáticas.
Este
terror es tal que se manifiesta ejemplificado de las siguientes maneras:
Caso
uno:
Una
paciente comenzó una sesión determinada diciendo que se sentía más fuerte
internamente, y que por esto mismo podía reconocer sus discapacidades en su
función materna. Ante esto le pregunto qué era lo que le atemorizaba de ocupar
ese rol de acuerdo a como ella considera que debe ser ocupado. Planteo
posibilidades y alternativas teniendo por supuesto en cuenta lo que habíamos
estado trabajado en el transcurso del tratamiento. Le comento que estaba
pensando en proponerle un ejercicio, que evalúe si le parecía apropiado. El
ejercicio consiste en visualizarse de niña, alrededor de sus 6 a 8 años y
sentir amor, contención y cuidado hacia su niña interior. Inmediatamente se
angustia muchísimo y dice “no, ahora no, tengo terror a desbordarme”.
La
técnica tiene como objetivo abordar desde lo vivencial-afectivo correrse
imaginariamente de ese lugar de desprecio, descuido, abandono, violencia
interior. Transformar este lugar. Sentir internamente la posibilidad del cambio,
de salir de la posición de descontención a la de cuidado y sostén desencadena
el terror del descontrol interior, del desborde.
Caso
dos:
Otra
paciente había sido abusada por su padrastro. Como generalmente sucede en estos
casos, la situación es de una complejidad y gravedad mayor. Quien debe proteger
y cuidar violenta. La estimulación sexual puede despertar placer sexual. Esta
sensación lógica que despierta fisiológicamente la estimulación sexual
genera culpa: por sentir placer ante la situación de abuso. Esta culpa suele
hacer sentir en el/la abusado/a sentimientos de responsabilidad de provocar en
el abusador su comportamiento abusivo. En una situación de total indefensión
en la que padre y madre se complementan en el ejercicio de esta violencia, a una
edad de 7 a 10 años, la criatura no tiene forma de defenderse e impedir la
situación. No puede, no tiene recursos para poner límite a semejantes
abusadores. No puede irse del lugar porque sus alternativas serían abuso
sexual, pero conservación de hogar, alimento, escolaridad, pertenencia (sana o
dañina pertenencia), o la nada, la soledad absoluta y total de huir del hogar a
la nada en la ciudad...
Luego
de varias sesiones, en una de ellas la paciente se conecta con la emoción de
dolor, bronca, enojo, furia, impotencia, rabia, y demás cúmulo de sentimientos
sofocados y taponados ante el recuerdo de la situación de abuso. La noche que
pudo manifestar estos sentimientos sueña que su pareja le dice que está con
otra mujer. Y empieza a visualizarse en el sueño a sí misma como lo hace aquel
personaje en la película Matrix: sueña que sus caras empiezan a
desfigurarse, que no tiene control de la expresión de las mismas, que su
sensación es enloquecer, que no puede expresar ni controlar lo que le pasa.
Siente que está más allá de su control interior. Tiene estos mismos temores
al relatar el sueño, ya en sesión.
Nuevamente
aquí, pero en otra modalidad se expresa el terror al descontrol, a la locura al
correlacionar la manifestación emocional adecuada de reacción consecuente a
una acción de violencia o agresión ejercida contra uno.
2.
Crecimiento
con padres cuya capacidad empática no está alterada como en el caso anterior:
No
puede concretar ningún tipo de proyecto personal.
No
puede sostener un trabajo.
Una
relación de pareja.
O
las relaciones de pareja que mantiene son displacenteras, inestables, poco
gratificantes.
No
puede sostener su vida en independencia de los designios y mandatos familiares.
Anda
por la vida pidiendo permisos para ser.
No
está gratificado con su forma de ser mamá o papá.
Mantiene
relaciones hostiles con el medio.
Tiene
conductas adictivas, autodestructivas. Agresivas hacia el medio.
Vive
con malestares físicos que no tienen causa orgánica.
No
puede sentir placer, ni bienestar, ni tranquilidad.
Presenta
disfunciones sexuales.
Fracasa
en cualquier aspecto de vida que desee desarrollar.
Sus
estados anímicos son preponderantemente ansiosos, depresivos
Su
estado mental es confusional.
Mantiene
relaciones superficiales con los demás.
No
puede mantenerse en silencio.
No
puede estar solo.
Necesita
aturdirse en forma constante.
Siente
que indefectiblemente fracasa.
Siente
insatisfacción interior.
No
puede dejar de vivir obsesionado por las cosas.
Se
siente rechazado por los demás.
No
puede relacionarse gratamente con los otros, y de igual a igual.
No
puede disfrutar.
No
puede ser creativo, flexible.
No
puede reír, gozar, sentir placer en cualquier situación de vida.
No
se quiere. Ni se siente querido, cuidado ni apoyado.
Vive
problematizado. Dramáticamente.
O
el sufrimiento es su lema.
Considera
que el futuro está designado y sellado, desde ahora y para siempre.
Considera
que “su pasado lo condena”.
Las
relaciones con los otros están siempre atravesadas por los conflictos.
Desea
desde un lugar de caprichos infantiles.
Tiene
berrinches. Falta de control de impulsos. No puede concretar acciones por pasos
cuya consecuencia sea el logro de sus necesidades, de sus deseos, de sus ganas,
de sus objetivos en los hechos.
No
siente seguridad interior, ni confianza, ni esperanza. Estas son palabras de
vocabularios ajenos.
Tiene
la certeza irreductible interior de que no hay otra posibilidad en su vida.
Desconoce
la gratificación de sentirse ayudado y ayudar.
No
sabe lo que es pedir.
Pedir
y ser retribuido lo hace sentir culpable.
Pedir
y no ser retribuido lo hace sentir que no vale.
Que
los demás no satisfagan sus pedidos y demandas tal y como usted espera lo hacen
sentir que usted no tiene valor, que el otro no lo quiere.
Si
el mundo no se presenta a su imagen y semejanza se derrumba interiormente y es
invadido por un amplio espectro de sensaciones displacenteras.
Vive
con displacer y malestar.
Vive
con enojos, furias, rencores.
Tiene
disfunciones alimementarias.
Padece
disfunciones en el dormir.
Ir
a Adiestramiento Emocional - Segunda Parte:
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Lic. Fabiana Porracin
Psicóloga (UBA) – Antropóloga
(UBA)
Consultorios:
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