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Artículos

Adiestramiento emocional - Segunda Parte:

Consideraciones sobre las necesidades humanas en el desarrollo de la Personalidad:

De la misma forma a la de la “semilla en tanto potencia de árbol”, el ser humano es un cúmulo de potencias: necesidades a ser satisfechas en el camino interminable del desarrollo de la persona.

Considero que hay necesidades que son estructurales en el desarrollo sano de la personalidad. El adiestramiento emocional de las mismas reviste gravedad psicopatológica.

Necesidades básicas de desarrollo de la personalidad:

1. La necesidad de enriquecerse y relacionarse con otras personas. Esta necesidad es patrimonio de la especie, de supervivencia y reproducción. El ser humano es gregario, de la misma forma que otras muchas especies del reino animal. Sin sociedad ni siquiera hay proceso de “humanización”. No hay ser humano, no hay personalidad. Hay “hombres de la selva”. Esta es una necesidad inalienable de todas las personas.

2. La necesidad de conocimiento, crecimiento y desarrollo intelectual es otra de las necesidades que tenemos los humanos. Desde sus orígenes, el ser humano, en un proceso de interacción dialéctica con su medio genera ideas nuevas que transforman la realidad. Esa realidad una vez transformada vuelve sobre el proceso de conocimiento. Conocer es un deseo humano. Forma parte de los deseos en tanto especie.

3. La necesidad de satisfacer la sexualidad, en formas por períodos que podrían ser transitorios, o en la unión con amor y atracción con otra persona, además de la satisfacción de la reproducción de la especie, es una necesidad fuertemente determinada por lo biológico, por la necesidad de reproducción de la especie. Por lo químico: la atracción física que propulsa al encuentro, a la unión. Y por la propensión humana a satisfacer el deseo-goce sexual en unión erótico-afectiva[1]

4. La necesidad de individuarse, de diferenciarse, de sentirse realizado y de tener una autoestima elevada. Cada ser es único, diferente, irrepetible, por lo tanto tiene “potencialmente “ necesidades de alcanzar niveles de individuación y diferenciación y desprenderse de cualquier tipo de dependencia o simbiosis. Sabiendo que hay tipos de dependencias que paradojalmente redundan en autonomía. Depender de otro cuando se está en estado de desvalimiento, es una dependencia que conlleva necesariamente la autonomía, por ejemplo. Pero depender para ser es otra…

5. La necesidad de trabajar. El trabajo ha sido uno de los factores determinantes en el proceso de hominización. Se es humano por el trabajo. Socavar la capacidad de trabajar, el deseo de trabajar es socavar una de las características más humanas, que nos ha constituido en tanto tales. 

6. Impulso solidario, de cuidado al otro: no sostener esto es una negación de uno mismo: negando al otro con el que interacciono me niego a mí mismo. El otro es otro que elijo, para mi, con quien compartir. Negándolo me niego a mí. Esto en cuento a lo individual. En cuanto a lo social: el cuidado del otro también tiene que ver con la supervivencia de la especie. Aún en otras especies se observan estos fenómenos: cuando una hembra de una especie termina amamantando la cría de una hembra de otra especie muerta. Además, por el simple y sencillo hecho de ser esta una gran fuente de placer y gratificación. Ayudar, cuidar a otro gratifica. No hacerlo inhibe la posibilidad de sentir este placer. El placer, y su satisfacción son una tendencia biológica.

Ningún bebé, que no padezca algún tipo de compromiso neuronal nace sin estas “semillas”. Es le medio el que adiestra a los diferentes grados en que eso pueda manifestarse o no. 

Ese deseo atascado puede salir, expresarse, manifestarse, puede ser recuperado y satisfecho... 

Otras necesidades que requieren ser satisfechas para un desarrollo sano de la personalidad:

- Disfrutar y sentir placer de los hechos de la propia vida

- Disfrutar y sentir placer por solidaridad, por la ayuda hacia otros y los logros de otros

- Desarrollar y expresar la creatividad

- Disfrutar y enriquecerse con “la metáfora” sea esta cualquier forma de disfrute, producción y cercanía a cualquier manifestación artística, simbólica, virtual. Superar la comunicación concreta de la realidad y paladear el disfrute del plus que la creación humana puede dar. En la forma de “metáfora” que sea…

- Transformar la realidad

- Comunicación y feedback con el entorno

- Propensión al futuro

- Tendencia a la autonomía y autodeterminación

- Control de las acciones, de la conducta

- Necesidad de expresar sentimientos

- Equivocarse, como proceso ineludible en todo proceso de aprendizaje

- Sorprenderse, tener curiosidad

- Reír, divertirse

- Simbolizar, abstraer

- Anticipar, organizar y prever

- Crear y generar planes de acción en pos de objetivos  

Gradaciones de expresión sintomatológica en relación al adiestramiento emocional de estas necesidades:  

El adiestramiento emocional puede desde mutilar, catapultar, sepultar, distorsionar, “enroquecer”[2], adormecer, anestesiar, hasta levemente inhibir la expresión de las necesidades básicas de desarrollo de la personalidad. 

O pueden interferir en la satisfacción de preferencias, tendencias, gustos que tienen que ver con las particularidades y características únicas de cada persona.

Correlaciones:

Adiestramiento emocional inflingido sobre las necesidades básicas de desarrollo de la personalidad promueven mayor gravedad sintomática.

La gravedad del síntomas es directamente proporcional a los niveles de descuido, falta de registro, cuidado, apoyo, contención que vivió la persona.

A mayor distancia entre lo dicho y lo hecho en un sistema familiar, mayor propensión a la manifestación sintomatológica.

A mayor violencia encubierta, mayor gravedad sintomática.

A mayor violencia en el aprendizaje, mayor taponamiento de la naturaleza de esa personalidad.

A mayor desamor, encubierto, mayor gravedad sintomatológica.

A mayor encubrimiento: somos padres dedicados a ti (nivel verbal, explícito, digital) no sostenemos afectivamente tus necesidades (nivel gestual, implícito, analógico) mayor gravedad sintomática.

A mayor ataque, falta de contención, falta de estímulo de desarrollo y satisfacción en los hechos de las necesidades estructurales de la personalidad, mayor gravedad sintomática.

A mayor contradicción entre lo enseñado y los valores más íntimos del sujeto, mayor parálisis: a pesar suyo, la persona ha internalizado formas de ser, valores que colisionan con sus íntimas posiciones. Pero sin revisión de las mismas no puede más que repetirlas. Y repetir lo contrario a uno mismo es fuente de gran malestar y desconcierto. Fomenta la sensación de impotencia personal al reconocerse actuando de forma extraña y lejana, opuesta y distante a la esperada.

Son muchas las formas por las que invisiblemente uno puede ser títere de estos mecanismos. Y hay titiriteros cuyas habilidades son siniestras.

A mayor características de personalidad psicopática de los modelos significativos, mayor gravedad sintomática. Mayor dificultad a discriminar lo aprendido de lo propio. El psicópata consigue la fusión entre lo que él necesita -logrando hacer creer al otro que es lo mismo que este último necesita.

A mayor sistema relacional y comunicacional contradictorio: se hace en forma inversamente proporcional a lo que se dice: mayor parálisis y mayor confusión.

A menor edad de exposición a los mismos, mayor gravedad sintomatológica.

Ser espectador es diferente de ser actor. La transición entre una y otra posición se adquiere en la revisión activa de una historia en la que muchos factores habrán incidido y demandado no actuar.

Ejemplificando grados de violencia en los mecanismos de adiestramiento emocional:

En nuestro país podemos remitirnos a uno de los casos de violencia extrema, esto es la eliminación de la vida del hijo:

- El caso Fraticchelli, los padres mismos quitan la vida a su propia hija[3]

- Recientemente salió en los medios el caso de los padres que ataban a su hijo a un árbol cuyo peso era de 16 kg.

- Otro caso resonante es el que he denominado “Caso Naty” en el que los métodos de dominación son siniestramente imperceptibles, y el resultado de ello es trastocar la identidad sexual del chico.[4]

- Otro caso fue vivenciado por una paciente del Hospital de Escobar: su padre, cuando se enojaba con ella en algunas oportunidades disparaba contra ella un arma calibre 9 mm.

- O la alarmante, la interminable cantidad de pacientes mujeres que han sido sometidas a abusos sexuales por parte de padres, padrastros, u hombres cercanos al círculo familiar, a quienes, por diferentes razones son “entregadas”.

Son estos casos recientemente expuestos, los más extremos de las vivencias a las que es expuesto un chico.

Vivencias de algunos pacientes:

- Una paciente contaba que cuando tenía 15 años, sus padres no le daban dinero mínimo indispensable para que desarrollara compras -esperables  para su crecimiento- acorde a su clase socio-cultural: libros, música, salidas con su grupo de pares. La madre, en una “acto de apoyo” la acompaña al banco en el que empeña los regalitos que recibió como regalo en su bautismo, en una familia con amplios recursos económicos.

- Otra paciente a sus 6 años había sido forzada a ver la masturbación que había ejercido un exhibicionista. En posteriores reuniones de sus padres con otros amigos, la diversión de la noche era hacer relatar a la chica cómo el depravado se masturbaba.

- Enunciar que lo que se desea para los hijos es que se desarrollen y que sean lo que deban ser. Y a cada paso de crecimiento y autonomía del chico se producen cambios y crisis familiares severas: mudanzas recurrentes a cada paso de su crecimiento como sucedió con esta paciente: la primera vez que se pone de novia a sus 14 años, se deciden mudar a otra ciudad. Cuando vuelve a ponerse de novia se producen tres mudanzas más, generando un clima de inestabilidad de vivienda. Vuelve a ponerse de novia y hay un nuevo “embarazo accidental”, un quinto hijo que nace a los 18 años de la paciente. Luego este hijo es "entregado” al cuidado de esta adolescente que están en la edad de empezar a desarrollar su vida afectiva y profesional. Cuando empieza el primer año de la universidad: más mudanzas. Una de ellas es a una casa en la que los padres le asignan como dormitorio la suite matrimonial donde tiene que dormir con el bebé. Este acto como comunicación es completamente paralizante, comunica tácitamente cuál es el horizonte en el que la paciente tiene que pensar. Todo esto se produce en un sistema familiar donde está prohibida la intimidad y privacidad. No hay puertas que se puedan cerrar. Cuando la paciente pone el límite extremo de tener que cerrar con llave su dormitorio para no ser invadida sistemáticamente es castigada severamente con descalificaciones, ataques, abandono afectivo, coaliciones de toda la familia que la tilda de “mala y egoísta”, porque necesita preservar su intimidad y privacidad. Con esto se enseña: cuidarte a vos es igual que dañar a otros. Preservarte y satisfacer tus necesidades está prohibido porque implica y conlleva daños a una homeostasis familiar rígida y endogámica. Cuando la paciente logra luego de tratamiento psicológico conseguir su primer trabajo decide comprar las primeras cosas de bazar para ir a vivir sola, al día siguiente a esta compra recibe un llamado a su trabajo en el que se le comunica que han tirado abajo su cuarto.  

Un caso de ficción:

- En los grupos mafiosos hay un jerarca que distribuye las funciones y roles que deben ocupar y obedecer todos los demás. Para que esto sea sostenido, esos demás tienen que estimular sus características que vayan en el sentido de la estructura que debe mantenerse e inhibir, mutilar, tapar características propias que vayan en contra de ese sentido, del manteniendo de esa estructura social. Así, en esta gran familia se observa cómo se mantiene el interjuego del mantenimiento entre lo individual y lo social. Lo que importa con ello es que una vez muerto el principal jefe otro lo sucederá y ocupará su lugar. Por lo tanto son todos esclavos de los roles a los que tienen que responder para mantener esta estructura que han decidido formar. Dentro de esto hay quienes –por características personales- son afines a los valores del sistema y otros a quienes estos valores les resultan altamente disonantes y violentos. Violentos en el sentido de ir completamente en contra de su identidad, valores, creencias.

En El padrino III, aquella película de antología de Francis Ford Cóppola se puede observar cómo el hijo de Al Pacino no forma parte de esto. Y puede abrirse de esto. Porque hay un padre mafioso que finalmente lo apoya, y porque hay una madre que lo apoya con más ferocidad aún. 

Este padre sostiene que su hijo realice sus necesidades, no en las impuestas. El personaje interpretado por Pacino actúa primero en tanto padre: elige apoyar la necesidad de su hijo. Y en consecuencia ni responde ni obedece al mandato idiosincrásico familiar. En este hecho elige ejercer la paternidad...

Ir a Adiestramiento emocional - Tercera Parte:

http://www.fabianaporracin.com.ar/articulos-psicologia-d.asp?IdArticulos=68

Lic. Fabiana Porracin

Psicóloga (UBA) – Antropóloga (UBA)

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Ce.: 155-527-0606 Web:http://www.fabianaporracin.com.ar
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[1] Para más desarrollos sobre el tema, ver mi Tesis de Antropología sobre Sexualidad en: http://www.fabianaporracin.com.ar/articulos-sexualidad.asp

[2] en términos de un paciente

[3] Pueden ver un análisis de este caso en http://es-asi.com.ar/Fraticelli0



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