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Masturbación:

Es esta una temática que comienza a “ser hablada” luego de dos meses de encuentros. El I.p.m.19, comenta “...en mi época, aquel que tenía quince años y se masturbaba era un tonto...”

Más adelante uno de los adolescentes hace referencia a sus propias experiencias, en el noveno encuentro, al mismo tiempo que sugiere que, el hecho de que muchas mujeres no lleguen al orgasmo tendría que ver con que la masturbación sería más reprimida en ellas:

I.a.m.4.- nosotros tuvimos masturbación en grupo, con películas pornográficas, entonces eso quizás te lleve a liberarte más, de repente yo hablé..., tengo una hermana, y hay muchas mujeres que no llegan al orgasmo...

En palabras del mismo panelista, esta actividad se da de la siguiente manera:

I.a.m.4.- van  a ver una película condicional, y ahí se hace en grupo...

Coord.- ¿pero se masturban en serio, con eyaculación...?

I.a.m.4.- sí, se ponen a ver la película y cuando da...

Coord.- es parecido cuando éramos jóvenes nosotros, en los hombres. En las mujeres no estaba esto (risas), que se hacían ruedas para masturbarse...

La masturbación masculina es aceptada por algunos chicos hasta una determinada edad. Después de la iniciación sexual, algunos adolescentes prefieren recurrir a "cualquier mina" antes que resolver sus impulsos sexuales mediante prácticas autoeróticas:

I.a.f.7.-  ...los varones?, ¿se inhiben?, ¿me vas a decir que se inhiben?!!

I.a.m.4.- si.

I.a.m.5.- Si, el chabón pasando los dieciocho ya se inhibe. Yo te digo porque una vez en la escuela mandé..., ...yo dije que me la hacía. ...de repente estaba ahí..., ...tengo ganas, voy y chau. Y un chabón no lo podía creer!!!, pero no lo podía creer...!!!

I.a.f.7.-  es cierto eso, a todos los que les pregunté, la mayoría, me dicen si, pero a los diecisiete no. Pero las mujeres te dicen directamente que no...

I.a.m.5.- es como como que te dicen..., a mi me lo dijo un chabón en el colegio: "¿y para qué me la voy a hacer si puedo agarrar a una  mina?"

I.a.f.7.- y bueno, si tiene posibilidades de ir con una mina...

I.a.m.5.- no, ¿por qué?

I.a.f.7.- qué se yo, si quiere...

I.a.m.5.- y no, pero entonces, qué, ¿es un objeto la mujer?, ¿la estás usando?

I.a.f.7.- no, bueno..., supongo que tiene que haber una cuestión con la mina. Por qué, la mina no puede también utilizar también al hombre como objeto?

I.a.m.5.- yo no te digo que pueda o no, digo que el chabón me miró a mi como raro. Y para mi él es el bicho raro, porque yo no entiendo; si estás en tu casa, y de repente, no sé, tenés ganas, y buen..., vas y chau... Porque el chabón dice que va, le dice a un flaco y le consigue a una mina, y ¿qué es eso?. Claro, le consigue una minita, se la lleva a la casa, capáz que no hacen el amor pero..., no se..., se la tranza incluyendo genitales. Pero eso es cualquiera, porque capáz que los dos se están usando, pero es cualquiera: “no, yo no me toco...”

Coord.- sería Diego: "como no me permito masturbarme, tengo que usar a una persona..."

I.a.m.5.- claro...[1]

A lo largo de los encuentros se dio un proceso por el que este chico produjo un proceso de cambio. La cita que se acaba de reproducir corresponde al encuentro veintinueve. En el inicio de los encuentros, este mismo chico planteaba sus experiencias en otros términos. Al comenzar a hablar de la temática su posición era pedir que desde afuera se pusiera un límite a sus propias prácticas autoeróticas, pedido de límite compartido por otro de los informantes:

I.a.m.5.- lo que pasa es que te dicen “en el hombre, hacerlo está bien, pero en exceso es malo, se puede crear acostumbramiento...”, y yo no sé cuándo es el exceso y cuándo tengo que parar, y dudo que alguien lo sepa...

I.a.m.4.- yo lo que puedo decir es que hay etapas en que se puede producir un exceso...

I.a.m.5.- claro. No te dicen hasta cuándo se puede hacer. Que te den unas pautas, porque en general empezás con la masturbación, después conocés a una chica y empezás a tener relaciones con esa chica, y es como que se empieza a terminar la masturbación. O bueno, sigue, pero en otra medida. Pero el que no consigue a una chica sigue masturbándose y posiblemente con la misma frecuencia que lo hacía antes...

Coord.- ¿de qué edad decís Diego?, por ejemplo...

I.a.m.5.- dieciocho, diecinueve, pero no va a decir que lo hace...

Coord.- por qué no?

I.a.m.5.- porque puede llegar a tener muchos amigos que sí tienen novia y lo empezarían a cargar..., nadie te dice que por ejemplo parés ahí.

I.p.f.19.- ¿quién te lo va a decir?, ¿cuál sería la referencia que alguien externo te pueda dar?

I.a.m.5.- y no, pero de repente son temas que no los habla nadie...

I.a.m.4.- nadie te tiene que decir basta...

I.a.m.5.- no no, basta no, yo no digo que venga alguien y me diga basta...

Coord.- dijiste más o menos tal cual: que nadie te dice "ché pará..."

I.p.f.19.- claro...[2]

Desde nuestro punto de vista este tipo de cambio de posición, de reelaboración personal respecto del tema tendría relación con haber podido empezar a hablar de lo “no hablado,” con haber tenido un espacio donde dialogar de la temática, haber confrontado las contradicciones entre sus deseos y una acción condicionada por mitos, mandatos y guiones tanto sociales como familiares que -al ser revisados- le habrían permitido transformar este aspecto de su vida: pasar de pedir reglas para vivir el propio autoerotismo a satisfacer sus necesidades sexuales mediante la masturbación, si es lo que desea en ese momento.

Las prácticas autoeróticas de las chicas:

Las mujeres no comentan sus propias experiencias personales en el mismo grado de exposición en que lo hacen los hombres. Se refieren a la masturbación en términos intelectuales y generales. Jamás se comenta el autoerotismo como vivencia personal, aún cuando en estos encuentros se propiciaba un espacio oportuno como para poder hablar del tema. Una pregunta directa al tema podría haber sido pie para que la mujer hablara del mismo, pero la experiencia personal no aparece. Lo que se da es intentar buscar las razones por las que se reprime la masturbación en las mujeres:

I.a.f.7.- en la mujer no es porque vengan y te digan "y...!!!, se matan...!!!"

I.a.m.4.- hay muchísimas que no se masturban... Aparte es vergüenza. Si se masturban tienen vergüenza. Aparte de decirlo. A mí me da lástima que digan “no, nunca me masturbé”, ¿pobres no?, ¿cómo vas a tener una relación si nunca te masturbaste?[3]

La masturbación femenina, para algunos panelistas es una práctica que aparece después de la iniciación sexual:

I.a.m.15.- pero la masturbación en la mujer pasa después de tener la primera relación sexual, lo dijeron ellas. Antes no.

Coord.- ¿algunas chicas opinaron esto?

I.a.m.15.- si, amigas. Lo que me dijeron ellas es que fue después de mantener relaciones sexuales.

I.p.f.26.- pienso que a lo mejor, lo que les pasa, es que empiezan a conocerse un poco más.

Coord.- si, cuando ya se permite la sexualidad ¿ no?

I.p.f.26.- en principio hay como una gran negación, y como un gran miedo por las sensaciones que tienen con el propio cuerpo, como que despierta mucho temor ¿no?[4]

La represión de la masturbación en las mujeres es comentada por uno de los chicos:

I.a.m.4.- ,...de repente tengo una hermana de diecinueve años y noto que se reprimen mucho lo de la masturbación...

I.a.f.1.- además entre las mujeres no se habla para nada. Entre los varones es un poco más común hablarlo. Por ahí, entre los varones se preguntan en quién piensan.

Coord..- cuando se masturban...?

I.a.f.1.- sí, alguna mujer contesta que ella no hace esas cosas.[5]

Las prácticas autoeróticas de los padres:

En el caso de este grupo tampoco hay referencias del mismo tipo que las que aparecen en el grupo de los adolescentes masculinos. Esto podría estar relacionado con la baja presencia de este grupo de edad en los encuentros. Sin embargo -y como se anticipó más arriba- la temática fue introducida por uno de ellos.

Las prácticas autoeróticas de las madres:

Se repite la misma característica que se da en las adolescentes, las madres no hablan de sus experiencias, hablan en general:

Coord.- ¿cómo era la masturbación cuando éramos jóvenes?

I.p.f.19.- supongo que... ¿cómo era?, sería igual que ahora...

Coord.- ¿pero se daba con la misma represión en la mujer que como ahora?

I.p.f.19.- sí sí sí. Se daba con represión. En secreto. Inclusive yo, mirando a las mujeres mayores de la familia, veía que no había ninguna que te pudiera decir: éstas sí gozan de la vida no?. Era como una negación del tema. Y directamente el sexo como algo oscuro, pecaminoso, de lo que no se habla...[6]

Esta informante, por medio de una tangencialización,  no sigue la cuestión de si la represión de la masturbación en las mujeres de su época era similar al tipo de represión que se da en las adolescentes de hoy. A esta misma modalidad recurre otra de las informantes a la hora de hablar de este tema:

Coord.- ¿qué permiso tiene el chico para tener su autoerotismo...?, ¿qué intimidad tiene para masturbarse...?

I.p.f.20.- yo no, yo en mi casa no..., es más, me doy cuenta que se masturban y no veo nada malo en eso para nada y me han contado, pero está en un grupo que el tema prostíbulo han ido una vez, no todos, el resto no quiso ir, quiso seguir en el grupo de amigas, donde había esas noviecitas donde había acercamientos pero no relaciones sexuales...[7]

Los chicos se preguntan por la masturbación femenina:

Los adolescentes del grupo no sólo hablan de sus propias experiencias en relación a la masturbación, sino que también se preguntan por la actividad autoerótica de las mujeres. La mamá que decide responder a este chico, también da su explicación de las causas de esta represión femenina:

I.a.m.5.- lo que notaba es que la mujer es más reprimida con el tema masturbación. No sé, no estoy en el cuerpo de la mujer, pero con el tema de hablar te lo niegan. No creo que una persona no se pueda masturbar, o quizás sí, hay mujeres que nunca se masturbaron...

I.p.f.19.- lo que pasa es que está muy arraigado en la mujer el hecho del no disfrute de la sexualidad. Si inclusive hay mujeres que se cuestionan el placer en una relación sexual, ¿cómo van a aceptar abiertamente que se masturban?. Es un condicionamiento que viene desde tan lejos que la mujer lo toma como normal. Cuando no lo es. Toma normal negarse su sexualidad: “...cómo.? Una buena chica no hace esas cosas...”[8]

En esta oportunidad, el informante 4, quien más arriba había sugerido la relación entre represión del autoerotismo / falta de orgasmo en la sexualidad de a dos, afirma ahora esta posición:

I.a.m.4.- hay muchas mujeres que no conocen, que no pueden llegar, que quizás no pueden tener un orgasmo. Y no existen hombres que no puedan tener una eyaculación, un orgasmo. Creo que debido a que en las mujeres se reprime más eso (la masturbación), es que les cuesta más llegar...

Coord.- claro, desde chicas nos reprimen la masturbación mucho más que al hombre...

I.a.m.5.- yo, hablando con mi hermana, se lo pregunté, y le digo “qué, ¿ustedes se masturban?”. No tenía la más mínima idea que las mujeres se masturbaban. Y ella me dijo “sí, por supuesto”. Me quedé totalmente asombrado, porque ni por broma se me hubiera ocurrido que las mujeres se masturbaban...

I.a.m.4.- a mí al revés, muchísimas mujeres me dicen que en su vida no se masturbaron, como que es natural no masturbarse...[9]

Las prácticas autoeróticas en los '60:

La pregunta por estos años es recurrente en los encuentros, los recuerdos de los adultos de aquella época son usualmente traídos como forma de relectura del presente, precisamente desde lo pasado:

Coord.- ...cuando éramos jóvenes, también escuchábamos a los hombres decir qué hacían con su sexualidad...

I.p.f.19- sí pero era como más secreto, se mantenía el secreto por parte de los hombres. Inclusive en las mujeres se vivía con mucha culpa, yo pensé que eso ahora había cambiado. El otro día tuve una sorpresa: que las chicas aún todavía lo viven con culpa, como en nuestra época, que inclusive ni entre las mujeres lo comentábamos...

Coord-            era secreto, pero ahora también. Yo estaba incluso viendo que no sólo no ha cambiado esto de vivirlo con culpa sino que no se sabe si la masturbación es buena, mala, y vos decías Diego hasta qué medida es sano, y si uno no se pasa con esto...[10]

En el siguiente encuentro, la inquietud vuelve a aparecer:

Coord.- me parece que en una época la masturbación estaba menos reprimida que ahora, otra diferencia que estoy viendo ahora, que ahora se está dando nada más que con el estímulo visual de las películas eróticas, pornográficas. Antes, el estímulo era interno...

I.a.m.4.- no, pero pasa por tener ganas...

Coord.- pero creo que hay una situación más pasiva ahora, antes era más activa, y desde uno...

I.p.f.19.- porque volvemos al condicionamiento del medio, te ponen algo afuera y vos respondés al medio...

I.a.m.5.- no, además que viste una película, viste dos películas, y después te vas a masturbar, y al toque vas a recordar la película o imágenes de esa película...

I.a.m.4.- antes era más natural...[11]

Conceptualizaciones.

Actividad natural:  

Desde el plano conceptual, algunos panelistas definen a la masturbación como actividad “natural” en los sujetos:

I.p.f.19.- ...vendría a ser tan natural, como que si se lava o no los dientes[12]

Práctica calificada socialmente como negativa:

Perciben que la sociedad define, caracteriza y clasifica al autoerotismo como práctica negativa:

I.a.m.5.- yo creo que la masturbación está mal vista en general...

I.a.m.4.- la..., la..., la masturbación no se reprime tanto como antes, pero tampoco se habla, cada uno la hace como puede. No se habla, es lo mismo que antes...[13]

Momento necesario en el desarrollo sexual de los sujetos:

Tanto adolescentes como adultos comparten que la masturbación es importante como práctica autoerótica necesaria previa a la sexualidad completa, a la sexualidad de a dos:

I.a.m.4.- es necesario probar. Son todos pasos que uno tiene que llevar para después poder unirse con una persona en una relación...[14]

I.p.f.19.- yo creo que es un proceso de maduración que madura según un montón de cosas que nadie de afuera te puede decir cuándo es tú momento no?, ...[15]

Actividad que se reprime: 

Para los panelistas, el diálogo sobre masturbación debería favorecer que la misma sea una actividad sin represiones:

I.a.m.4.- la mejor manera es hablarlo. Si se lo reprime sale deformada. Si está tapado, hay que destaparlo. Si yo digo: “no, con esas cosas no me meto”, y después lo hago detrás de la puerta, lo estoy tapando. No me estoy abriendo de esa manera. Las mujeres sienten culpa, si uno siente culpa después que lo hace...

I.a.f.1.- sí.

I.a.m.4.- eso es re malo pienso. Desde el momento que lo estás haciendo es porque lo necesitás, o es un instinto, y hacerlo y después sentir culpa, no sé...

I.a.m.5.- ...si pregunta, que se le explique, que si viene y le dice “papá, me masturbé, me dijeron cosas en el colegio”, explicarle que no es grave, que es normal...

I.a.m.4.- si te reprimen, ahí ya pasa algo. Ninguna presión de los padres. Tiene que ser natural de cada persona, porque si yo no recibo  presiones de  ningún lado...,  creo  que es innato ¿no?. Lo que debería de estar es el diálogo, el diálogo de los padres con los hijos, de los hijos con los padres.[16]

Además de introducir sus perspectivas de lo que es la masturbación dentro del desarrollo de la sexualidad, se puede observar cómo este tipo de discurso se contradice con lo que han sido sus prácticas autoeróticas.

Plantean que una comunicación sin descalificaciones, una comunicación por la que los padres escuchen lo que sus hijos dicen y necesitan,  sería una manera de resolver esas contradicciones.

Complementaríamos estas ideas propiciando que la educación sexual sea como la de "...cualquier otro tema (por el) que uno educa a sus hijos, e implica por lo menos(...):

 - espontaneidad en el lugar y momento en el cual surja el tema.

- claridad, con palabras y formas simples como (se habla) de cualquier otro tema.

- información adecuada, real.

- reconocimiento de lo no sabido, y posterior información real.

- desmitificación.

A su vez estarían planteando -implícitamente- que relacionarse desconociendo las necesidades del otro gravitan en el surgimiento de estas contradicciones. Contradicciones que aparecen en una de las actividades que tienen más que ver con la integridad de las personas y con su apertura, respeto hacia y por el otro.

Lic. Fabiana Porracin

Psicóloga (UBA) – Antropóloga (UBA)

Ce.: 155-527-0606
Web: http://www.fabianaporracin.com.ar
Mail: consultas@fabianaporracin.com.ar

 



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